La primera etapa, que transcurre entre Bilbao (España) y Fremantle (Australia) es muy difícil por los diferentes desafíos que deben superar los regatistas.
Si bien la ruta más corta desde Bilbao
hasta Fremantle discurre junto a la costa
africana antes de virar al este rumbo a
Australia, en realidad los barcos van a
navegar muchas más millas.
Tras dejar Bilbao en el frío octubre, una de
las principales claves de la primera parte
de esta etapa inaugural será la ubicación
del sistema de altas presiones de
las Azores. Los vientos circulan en el
sentido de las agujas del reloj en torno
a altas presiones (anticiclones) en
el hemisferio norte y en el sentido
contrario a las agujas del reloj en bajas
presiones (borrascas), o en sus formas
alargadas conocidas como crestas y
depresiones. Los centros de las altas
presiones han de ser obligatoriamente
evitados, ya que en ellos apenas
hay viento, y la falta de viento equivale
a una ausencia total de velocidad
del barco.
Desafortunadamente, las altas
presiones de tamaño gigantesco
representan el punto clave de los sistemas
meteorológicos del Atlántico Norte (las
altas presiones de las Azores) y del
Atlántico Sur (las altas presiones de Santa
Helena o del Atlántico Sur) y la mayor
parte de la etapa 1 se desarrollará
intentando esquivarlas.
Una vez sobrepasado el extremo
noroccidental de España, suponiendo
que el frente de altas presiones de las
Azores se encuentre en el Atlántico
central, los barcos cogerán rápidamente
los alisios del noreste, de 15 a 20 nudos,
y disfrutarán de una magnífica y rápida
ceñida hacia los climas más cálidos del
sur, pasando las islas Canarias y Cabo
verde. En ese momento, los patrones
habrán de hacer frente a la travesía de las
calmas ecuatoriales, el principal obstáculo
de esta primera etapa, si no de toda la
VELUX 5 OCEANS.
Las calmas ecuatoriales.
La Zona de Convergencia Intertropical,
más conocida como las calmas
ecuatoriales, es una zona donde los
sistemas meteorológicos de los
hemisferios Norte y Sur se encuentran. En medio de un calor y humedad
agobiantes, sin protección alguna en
cubierta contra el abrasador sol,
los regatistas que se encuentren en este
punto se enfrentan a una frustrante
mezcla de encalmadas y violentos
cambios en las condiciones meteorológicas.
Normalmente izarán enormes
velas que les permitan capturar el más
mínimo viento antes de luchar por arriarlas
rápidamente o arriesgarse a ver su barco
noqueado a causa de una súbita y
violenta tormenta. Tan pronto como hayan
bajado las velas, la tormenta se habrá ido
y habrán de volver a izarlas.
Los regatistas
gastan un sinfín de energías en tales
condiciones de calor.
Las calmas ecuatoriales se encuentran
habitualmente entre el Ecuador y los 10ºN
en una franja que se extiende de este a
oeste que tiene su parte más ancha en el
este y la más estrecha en el oeste. No
obstante, las calmas ecuatoriales son algo
imprevisible: es tan posible para un patrón
pasarlas navegando experimentando sus
condiciones típicas durante tan solo unas
horas como quedarse atrapado en ellas
durante días. En el pasado, los barcos a
vela podían llegar a pasar días e incluso
semanas bloqueados entre las garras de
las calmas ecuatoriales mientras se
quedaban sin agua ni comida.
Afortunadamente, en la actualidad, con la
llegada de la tecnología por satélite, los
patrones poseen muchas más
herramientas con las que establecer el
punto de paso óptimo.
A través del Ecuador y en el Atlántico Sur
los patrones vigilarán de cerca el frente de
altas presiones de Santa Helena. A pesar
de hacer muchas millas de más, el
principio a seguir es pasar por debajo de
su flanco oeste con vientos favorables. Si
el frente se encuentra más al oeste de lo
que debería, los barcos navegarán
pegados a la costa brasileña, pero
eventualmente puede llegar a suceder lo
contrario, lo que sería una gran suerte
para los patrones.
En la edición de 1993-
94, el frente de altas presiones del
Atlántico Sur dividió a la flota en dos
grupos dejando un pasillo de vientos
favorables directos a Sudáfrica para la en
aquel momento líder de la prueba Isabelle
Autissier. El pasillo se iba cerrando justo
detrás de ella y consiguió llegar a Ciudad
del Cabo con una ventaja de cinco días
respecto del segundo barco.
Una vez que los barcos hayan sorteado el
frente de altas presiones de Santa Helena,
comenzará el apartado “rock ‘n’ roll” de la
etapa, en el momento en que lleguen al
océano Austral y atraviesen la latitud de
los 40º S.
El océano austral.
Si las calmas ecuatoriales tienen un
halo de misticismo en el folklore
náutico, el océano Austral es aún más
conocido. Rodeando el continente
antártico y sin la existencia de tierra
alguna que pueda apaciguarlo, el
océano Austral es conocido por sus
gigantescas depresiones, capaces de
producir vientos con fuerza huracanada
y mares de oleajes inmensos. En medio
de unas complicadísimas condiciones,
los patrones se aventurarán en cubierta
para reducir su superficie vélica y
asegurarse de que nada vuela por los
aires o es arrastrado por el agua.
Todo
el material a bordo está permanentemente
empapado y helado. Dormir se
convierte en una tarea complicada si no
imposible, ya que el barco choca
constantemente contra las olas.
Afortunadamente de nuevo, las
modernas tecnologías están ahí para
echar una mano y los patrones pueden
no sólo utilizar las previsiones de vientos
para evitar las peores zonas, sino
también para emplear esas impresionantes
depresiones en su beneficio,
asegurándose de que su barco navega
en óptimas condiciones siempre
y cuando sea posible. Si bien las
condiciones pueden ser realmente
complejas, también pueden ser perfectas
para que los patrones saquen el máximo
partido de sus barcos, planeando sobre
grandes olas con puntas de velocidad
que se acercan a los 30 nudos.
Tras llegar al océano Austral, los
patrones, si no hay normas contrarias
al respecto, se dirigirán hacia el sur
para asegurarse de que siguen la ruta
más corta antes de volver a subir hacia la
línea de llegada en Fremantle. Sin
embargo, aparte de la posibilidad de
encontrarse con enfurecidas condiciones
meteorológicas, existe un peligro real
como son los icebergs. La zona del
océano Austral situada al sur de África y
del océano Índico es conocida por la
existencia de icebergs escindidos de la
Antártida por el mar de Weddell, y,
para minimizar las posibilidades de que
los barcos colisionen con estos bloques
de hielo –algo que tendría como
consecuencia una verdadera catástrofelos
organizadores de la regata exigen
a los barcos permanecer al norte de un
paso a unas 600 millas al sur de Ciudad
del Cabo y mantener el archipiélago de
las Islas Kerguelen al sur de su posición.
Al igual que en el Atlántico, el océano
Índico posee también su propio sistema
fijo de altas presiones y la ruta de los
participantes hacia el océano Austral
dependerá del posicionamiento de dicho
frente. Normalmente, el frente de altas
presiones del Índico se mantiene en el sur
de Australia, de modo que si coincide
con la subida de los barcos hacia
Fremantle provocará una lenta llegada a
la línea de meta de la etapa.
En total, la distancia aproximada del
recorrido navegado en la primera etapa
será de entre 12.000 y 12.200 millas
Velux 5 Oceans. The ultimate solo challenge.
Relación de participantes (Embarcación)
Unai Basurko (Pakea).
Experimentado regatista de cruceros, esta será su primera tentativa de dar la vuelta al mundo.
Graham Dalton (A Southern man - AGD). La VELUX 5 OCEANS, un asunto inacabado para el hermano mayor del regatista de altura más conocido de Nueva Zelanda.
Mike Golding (Ecover).
El favorito, el más experimentado en la navegación en solitario, y el único que ha circunnavegado el globo sin escalas en las dos direcciones.
Sir Robin-Knox Johnston (Saga Insurance).
Toda una leyenda de la vela, el primer hombre que logró dar la vuelta al mundo en solitario y sin escalas vuelve a la competición.
Kojiro Shiraishi (Spirit of Yukoh). Aventurero japonés que participa por segunda vez en la prueba, esta vez con el cartel de favorito.
Bernard Stamm (Cheminées Poujoulat).
El marinero suizo regresa para defender el título que logró hace cuatro años.
Alex Thomson (Hugo Boss).
Joven y ambicioso, es el regatista en solitario más rápido a bordo de un monocasco del mundo.
Tim Troy (Margaret Anna).
Entusiasta regatista estadounidense en solitario que desea llevar a cabo el sueño de toda su vida.
La Velux 5 Oceans, con sus denominaciones anteriores, constituye la prueba de vuelta al mundo en solitario más antigua del mundo, habiéndose disputado por primera vez en 1982.
Etapas
Desde esta sección, te mostramos las etapas en que se encuentran los participantes de la Velux 5 Oceans. Sin lugar a dudas, todo un desafío para la resistencia.
Empleando tecnología propia de la Fórmula 1, estos barcos de competición son, en su categoría, los más rápidos del Mundo. Esta es la anatomía de cómo son.