Modalidades.
La modalidad más conocida es la de los dos esquís, que generalmente es usada por los iniciados. El modo de salir del agua es apretando las rodillas contra el pecho mientras estamos dentro del agua y esperar el primer tirón de la lancha, hacer fuerza con los brazos y tratar de mantener el equilibrio. Si conseguís dominar la salida, habréis dado un paso muy importante, y ya estaréis cerca de empezar a virar.
Otra tipo de soporte es el monoesquí. La principal diferencia estriba en el hecho que no son dos los esquís, sino, como bien indica el nombre, uno. Técnicamente existen algunas complicaciones, sobre todo en el momento de la salida. Si llegáis a dominar el monoesquí, podréis disfrutar de sensaciones muy fuertes, ya que el deslizamiento por encima del agua es mucho más suave y la conducción, más asequible.
El wakeboard es el llamado el snowboard del agua. El soporte es muy parecido a una tabla de snowboard de nieve y el esquiador se sitúa tal y como lo haría encima de una tabla de snow. El wakeboard es una modalidad más o menos joven que se originó en la década de los 80, en las playas de California. Es una variante destinada a los expertos, ya que se requiere un alto dominio y conocimiento de las técnicas.
Finalmente, existe el kneeboard. Para deslizarse encima de esta tabla tendréis que ir de rodillas sobre la tabla. La salida en el kneeboard es bastante sencilla, por lo que hace de esta modalidad una de las más solicitadas; además, es tremendamente divertida y muy recomendable para aquellos que queráis experimentar sensaciones fuertes, remontar y saltar con las olas..
Primeros pasos.
El esquí náutico es un deporte fácil de practicar, aunque es complicado llegar a un nivel de perfeccionamiento. Lo único que se necesita es mucha voluntad, sobre todo si nunca se ha practicado anteriormente, ya que en los primeros intentos cuesta “un poco” de salir del agua.
El primer contacto con el esquí náutico se realiza a bordo de una embarcación de la escuela de aprendizaje a la que habréis acudido. Esta lancha está dotada de una barra lateral, que en un principio estaba destinada a la práctica de la modalidad de los pies desnudos. Actualmente numerosas escuelas usan esta barra en las sesiones de iniciación. Al principio es muy útil, porque el principiante se puede comunicar con más facilidad con el instructor, que os dará los primeros consejos para esquiar, mientras vosotros os agarráis con firmeza a la barra y tenéis las primeras sensaciones con los esquís puestos.
Cuando el monitor considere que ya domináis las técnicas más esenciales, podréis empezar a deslizaros por encima del agua al modo tradicional.