Record en solitario
Pero volvamos al record en solitario, el desafío máximo, que hasta febrero del 2.004 ningún navegante había conseguido culminar sin escalas. Ese invierno Joyón, el tercer hombre y a la postre protagonista de nuestra historia, ya asombró a todos , puesto que sin hacer ruido, con un barco de recuperación, el antiguo Sport Elec de Kersuason, un tri considerado ya “demode”, desfasado, frágil y más apto para el desguace que para otra cosa, se lanzo a por un record al que nadie aspiraba, considerado casi como una misión imposible. Las gestas de Colas, Monnet y Kersauson, en solitario pero con escalas, habían caído en el olvido, perdidas en la prehistoria de la vela, hacia más de quince años que nadie se mojaba, lo intentaba. Y nuestro hombre, tozudo como una mula y solidó como un armario – en Francia dicen como un armario normando y Francis es precisamente nativo de Normandía – dio la vuelta al mundo sin despeinarse y encima con un crono de 72 días, 22 horas y 54 minutos, que prácticamente igualaba, solo un día más, la marca del mismo trimaran cuando Kersauson conquisto el Jules Verne con tripulación en el año 97.
 |
El trimaran de Francis ha navegado a una media de 19 nudos. Foto: Jean Marie Liot |
Joyón acababa de hacer realidad lo que hasta ese momento parecía un sueño, acababa de abrir una puerta, se podía dar la vuelta al mundo en solitario en multicasco y sin escalas. En el inquieto, efervescente panorama de la náutica deportiva, siempre en busca de nuevos retos, la proeza de Joyón vino a levantar la liebre y en poco tiempo nacieron distintos proyectos para tratar de emular o superar la hazaña del navegante normando.
El más serio, profesional y con perspectivas, posibilidades de éxito fue el programa encabezado por Ellen Mac Arthur, quien abordo el tema con la preparación e inteligencia que la caracterizan. Fue un trabajo de equipo bien orquestado, con un patrocinador serio, B&Q- Castorama, y un presupuesto generoso pero bien gestionado por la pequeña gran navegante. En colaboración estrecha con los arquitectos elegidos, el tandem Nigel Irens – Cabaret, la británica supervisó la construcción de un trimaran a su medida. Con una eslora moderada, 22,86 metros, una manga importante 16,50 m., un mástil razonable 28,95 m., y una superficie vélica manejable (265 m2 en ceñida y 325 con portantes) Ellen dio con una montura eficaz, adaptada a sus características, a su impresionante energía. Y el record, que parecía inaccesible, cayo a la primera, pese a una difícil remontada del Atlantico en la que Mac Arthur saco fuerzas de flaqueza, y no desfalleció, en el tramo final cuando una serie de averías en cadena estuvieron a punto de hacerle doblar la rodilla. Su tiempo, lo hemos dicho al principio, 71 días 14 horas y 18 minutos, fue saludado como antológico y venia por otra parte a confirmar que el anterior crono de Joyón había sido excepcional.
Pues bien, ahora ya conocen el final de la historia y el porqué del apelativo de “increíble” con el que han bautizado al Sr Joyon. Y sin embargo todo tiene una explicación, nuestro hombre, un navegante con mayúsculas, marino como la copa de un pino, ha dispuesto por primera vez de un barco a su altura, hecho también a medida. Él, que era el rey de la recuperación y el bricolage, que siempre había navegado en multicascos que eran como puzzles, concebidos con restos de barcos desahuciados, ha contado por fin con un presupuesto ajustado, con un sponsor serio, IDEC, una construcción cuidada, pero no demasiado costosa ni high tech, en sandwich carbono, espuma, airex y epoxi inyectado.
 |
Momento de la llegada de monsieur Francis // www.trimaran-idec.com |
Los arquitectos han sido los mismos que trabajaron para Ellen, el británico Irens y su socio Cabaret y la eslora del trimaran mayor, 29,7 metros pero conservando la misma manga y aumentando palo, 32 metros y lógicamente superficie vélica, hasta 520m2 en portantes, aunque quizás lo mas significativo ha sido la opción radical del skipper de reducir el acastillaje al mínimo y renunciar al motor generador para eliminar peso, y de paso jugar la carta ecológica. Para cargar sus baterías y alimentar todo el sistema eléctrico, electrónica y pilotos ha confiado en un generador eólico y en placas solares. Y en sus declaraciones al día siguiente de entrar en Brest, y en la leyenda, puso el acento en que si su registro parece asombroso 57días 13 horas y 34 minutos, - el segundo mejor crono absoluto en vuelta al mundo de todos los tiempos – ello es en parte debido a que el planeta no es tan grande como nos parece y que los humanos debemos tomar conciencia de lo frágil del sistema, de la realidad del cambio climático, de lo dramático del efecto invernadero y poner punto final a la contaminación sin mesura, emisión de gases y respetar la naturaleza, nuestro futuro esta en juego.
Digamos para terminar que Francis Joyon, de 51 años, no era hasta ahora ningún desconocido, gano la clásica Transat inglesa en solitario en el 2.000, tiene en su haber desde el 2.005 el record en solitario del Atlantico Norte ( New Cork – Cap Lizard en 6 días 4 horas y 1 minuto), y también el record de distancia recorrida en 24 horas en solitario, 615 millas. Pero sin ser huraño, digamos que no corre detrás de los medias, es un hombre parco en palabras, muy en la línea del desaparecido y mítico Eric Tabarly, un marino de hechos, que ahora tras su segunda vuelta al mundo en solitario y sin escalas ha entrado por meritos propios en la leyenda. Y una nota final para que se hagan mejor una idea de cómo ha sido la circunnavegación de este gigante en un tramo parcial de su increíble periplo, concretamente en la travesía del Océano Indico, entre los cabos de Buena Esperanza y el Leeuwin en Autralia, ha establecido un crono de 7 días y 8 horas y 12 minutos, que bate el tiempo del Orange II en 21 minutos. Recordemos que el maxicatamarán de Peyron, del Trofeo Jules Verne, mide 37 metros y lleva a bordo 14 tripulantes… como para poner los pelos de punta a cualquiera. ¡¡¡¡Chapeau Mr Francis.!!!!
Texto: Joan Rigo
|