Medicamentos.
Analgésicos.
El botiquín de primeros auxilios debe contener principalmente analgésicos, calmantes para aliviar el dolor causados por traumatismo y para evitar que el paciente entre en estado de shock. Sin embargo no debe usarse indiscriminadamente porque por su acción puede ocultar la gravedad de su lesión.
Los principales analgésicos que se utilizan son el ácido acetilsalicilico y acetaminofen, que en el mercado pueden encontrarse con diferentes nombres comerciales. Estos también son antipiréticos (bajan la fiebre).
Ácido acetilsalicílico.
Analgésico conocido comercialmente como:
Aspirina (adultos-niños), Mejoral (adultos-niños), Asawin (adultos-niños), Bufferin, Rhonal, Ascriptin. Son sustancias con capa entérica que evitan molestias a nivel gastrico. Para administrar estos analgesicos o calmantes se deben tener las siguientes precauciones:
Administrar siempre con agua; nunca con café, gaseosa o bebidas alcohólicas.
No administrar a personas con problemas gástricos como pudieran ser úlceras.
No administrar a personas que sangran con facilidad (hemofílicos).
No administrar durante el embarazo, ya que tanto la madre como el hijo corren riesgo debido a que afecta al mecanismo de coagulación.
No administrar a personas con problemas renales.
No administrar a personas con historia de alergia a este tipo de medicamento.
Acetaminofen.
Analgésicos denominados comercialmente como Focus, Dolex, Apamide, Trilum, Winadol, Compofen, Tylenol. Las precauciones que se deben tener para su administración son las siguientes:
Administrar siempre con agua, nunca con café gaseosa o bebidas alcohólicas.
No se debe administrar a personas con anemia, lesiones renales y hepáticas.
Sobres de suero oral.
Es indispensables tenerlos ya que, además de administrarse en casos de diarrea para evitar complicaciones de ésta, también resulta útil para administrar en casos de quemaduras hemorragias o en cualquier situación que la víctima presenta deshidratación, evitando así que entre en shock.
Antihistamínicos.
No debe ser un medicamento esencial en la en la dotación del botiquín. Los antihistaminicos están indicados para personas que presentan reacción alérgica grave a la picadura de insectos y que se encuentran distante de un centro asistencial mientras se traslada para la atención médica. Estos medicamentos tienen como efectos secundarios sedación, somnolencia, disminución de los reflejos. No deben mezclarse con licor porque produce mareo, incoordinación, visión borrosa, visión doble, nauseas, vómito, dolor de cabeza.
Están contraindicados cuando haya hipersensibilidad a los antihistaminicos, durante el embarazo y lactancia. Se consiguen en tabletas (antigripales, clorotrimetron, fenergan, benadryl) y en crema para la picadura de insectos.
Prevención.
El botiquín deberá estar en sitio seguro, lejos del alcance de los niños y donde no ofrezca riesgo alguno.
Haga una lista del contenido y péguelo a la tapa del botiquín.
Todos los elementos deben estar debidamente empaquetados y marcados. En caso de líquidos se recomienda utilizar envases plásticos, pues el vidrio puede romperse fácilmente.
Periódicamente deberá revisar el botiquín y sustituir aquellos elementos que se encuentren sucios, contaminados, dañados, caducados o que no puedan verse claramente el nombre del medicamento.
Luego de utilizar el instrumental de un botiquín deberá lavarse debidamente desinfectarse, secarse y guardarse nuevamente.
Para administrar medicamentos deberá tenerse en cuenta las contraindicaciones para cada caso.
Otras cosas que pueden ser útiles en el botiquín:
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-Tapabocas y guantes desechables.
-Pinzas.
-Tijeras.
-Cuchillas.
-Navajas.
-Termometro oral.
-Ganchos de Nodriza.
-Lupa.
-Linterna.
-Libreta y lápiz.
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-Pañuelos desechables.
-Toallitas húmedas.
-Manta térmica.
-Bolsas de Plástico.
-Vasos desechables.
-Cucharas.
-Aguja e hilo.
-Lista de Télefonos de Emergencia.
-Gotero.
-Caja de fósforos o encendedor. |
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