Ten presente que nos encontramos en una situación tensa y siempre delicada, máxime si hay heridos que podrían revestir gravedad. Antes que nada, lee detenidamente este decálogo y actúa según estos preceptos básicos, ya que se está depositando en nuestras manos que haya una feliz resolución a un momento complicado.
Actúa si tienes seguridad de lo que vas ha hacer; si dudas, es preferible no hacer nada.
No tocar las heridas con las manos, boca o cualquier otro material sin esterilizar.
No hay que lavar las heridas profundas ni heridas por fracturas; únicamente las cubriremos con apósitos estériles.
Usar gasas siempre que sea posible.
No soplaremos nunca sobre una herida.
No limpiaremos la herida hacia adentro, lo haremos con movimientos hacia afuera.
No colocaremos algodón directamente sobre heridas o quemaduras.
No aplicaremos tela adhesiva directamente sobre heridas.
No desprenderemos con violencia las gasas que cubren las heridas.
No aplicaremos vendajes húmedos; tampoco demasiado flojos o apretados. |
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¿Cúales son los objetivos que pretendemos con esto? Sencillo:
Conservar la vida.
Evitar complicaciones físicas y psicológicas.
Ayudar a la recuperación.
Asegurar el traslado de los accidentados a un centro asistencial.
Si vamos a proporcionar los primeros auxilios...
Conserva la tranquilidad para actuar con serenidad y rapidez; esto da confianza al lesionado y a sus acompañantes. Además contribuye a la ejecución correcta y oportuna de las técnicas y procedimientos necesarios para prestar un primer auxilio. De tú actitud depende la vida de los heridos: evita el pánico.
Manda llamar a un médico o a una ambulancia.
Aleja a los curiosos, ya que con sus comentarios pueden inquietar más al herido.
Presta atención inmediata en el siguiente orden, a aquellos heridos que:
1. Sangran abundantemente.
2. No presenten señales de vida (muerte aparente).
3. Presenten quemaduras graves.
4. Presentan síntomas de fracturas.
5. Tienen heridas leves.
Examina al lesionado: revisa si tiene pulso, si respira y cómo lo hace, si el conducto respiratorio (nariz o boca) no está obstruido por secreciones, la lengua u objetos extraños
Observa si sangra o si tiene movimientos convulsivos, entre otros. Si está consciente, interrógalo sobre las molestias que pueda tener.
Prevén el shock.
Coloca al paciente en posición cómoda; manténlo abrigado, no les de café, ni alcohol, ni le permitas que fume.
No levantes a la persona a menos que sea estrictamente necesario o si se sospecha de alguna fractura.
No le pongas alcohol en ninguna parte del cuerpo.
No darle líquidos o en todo caso, darle agua caliente.
Controla la hemorragia si la hay.
Mantén la respiración del herido.
No hagas más de lo que sea necesario, hasta que llegue la ayuda de un profesional.
Llamaremos a un médico siempre que...
Haya una hemorragia que sea copiosa.
Cuando la hemorragia es lenta pero dura más de 4 a 10 minutos.
En el caso de encontrar un cuerpo extraño en la herida que no se desprende fácilmente con el lavado.
Si la herida es puntiforme y profunda.
Si la herida es ancha y larga y necesita ser suturada.
Si se han cortado tendones o nervios (particularmente heridas de la mano).
En caso de fracturas.
Si la herida es en la cara o partes fácilmente visibles.
Si la herida es tal, que no puede limpiarse completamente.
Si la herida ha sido contaminada con polvo, tierra, etc.
Si la herida es de mordedura.
Al primer signo de infección (dolor, enrojecimiento, hinchazón - sensación de pulsación).
Cualquier lesión en los ojos.
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