| El uso armamentístico surge con Napoleón |
Robert Fulton
El artista marginal americano nacido en Pensilvania, Robert Fulton, viajó a Francia en 1797, donde el marqués Claude de Jouffroy había construido un barco de vapor propulsado mediante ruedas de paletas en 1783. Ahí comenzó a experimentar con torpedos submarinos y torpedos navales. En diciembre de ese mismo año propuso la construcción de un submarino a la marina francesa, pero fue rechazado por considerarlo un medio de combate que rompía con las reglas establecidas. Napoleón Bonaparte, en su periodo de Primer cónsul, estaba obsesionado por el poderío naval de Inglaterra y por la presencia de la flota inglesa en el Canal de la Mancha, le ofreció a Fulton los medios necesarios para la construcción de un submarino para ser utilizado contra las fuerzas británicas.
Construyó e hizo funcionar la máquina con financiación y riesgo propios, y contaba con el pago posterior por cada nave británica destruida. Y así fue como diseñó su primer submarino de hélice, denominado el Nautilus, submarino de 6,5 metros de eslora que fue terminado en 1801.
El Sr. Fulton predijo algo así: "Algunos navíos de guerra serán destruidos por unos medios tan novedosos, ocultos y de alcance incalculable, de forma que la confianza de los marineros desaparecerá y la flota será inútil desde el primer momento de pánico." Así pues, después de prolongados retrasos y varios cambios en el gobierno, Fulton construyó el "Nautilus". Fue probado en el Sena y realizó una serie de inmersiones con éxito, consiguiendo alcanzar profundidades de 25 pies durante seis horas (con ventilación proporcionada por un tubo hasta la superficie).
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Esta es la versión comúnmente reproducida del Nautilus. Fue dibujado dos años antes de que fuera construido. Fulton agregó una cubierta y realizó una serie de cambios indocumentados para la embarcación final. |
El Nautilus era esencialmente un versión alargada del “Turtle”, tenía forma elíptica y casco de madera, disponía de un propulsor de hélices para uso subacuático, y mástil y vela con sistema de varillas para su uso en superficie. En los ensayos, el Nautilus alcanzó una velocidad subacuática máxima de cuatro nudos. Tenía unas prestaciones hidrodinámicas superiores a las del “Turtle” y llevaba bombonas de aire de reserva para respirar en inmersión hasta un total de 5 horas. El armamento consistía en un torpedo remolcado que se enganchaba a la quilla del navío enemigo mediante un cáncamo, por el que se deslizaba la driza del torpedo, que se hacía estallar donde más duele.
Fulton (ya con rango de subalmirante) hizo varias tentativas de atacar las naves inglesas, sin demasiado éxito, ya que los ingleses lo veían venir y lo esquivaban. Las recompensas prometidas por Napoleón por hundir algún navío inglés no bastaron para que se obtuviesen los resultados esperados. Fulton no pudo convencer a Napoleón para continuar sus experiencias cuando la marina francesa rechazo el invento por considerarlo una forma poco honorable de hacer la guerra.
Las relaciones con el gobierno francés se deterioraron y en 1804 termino el apoyo gubernamental, y Fulton rompió el Nautilus vendiendo el metal como chatarra. Él propuso una versión mejorada, pero la mayoría de informes indican que nunca fue construido. Este malogrado “Nautilus”, fue inmortalizado por Julio Verne en su novela 1870, "20.000 leguas de viaje submarino” y su nombre fue utilizado por varios barcos de la US Navy, incluido el primer submarino nuclear, el USS Nautilus de 1954.
Después del fracaso en Francia, Fulton ofreció el “Nautilus” a Inglaterra, pero el primer ministro Pitt demostró poco interés y el almirantazgo británico también rechazo el proyecto por estimar que el submarino representaba una forma de guerra cuyo éxito podría acabar con el poderío naval inglés. Irónicamente ninguna de las grandes potencias deseaba que se construyese un arma tan destructiva.
Fulton intentó beneficiarse de la marina británica pidiendo cien mil libras por cesar el trabajo en los desarrollos de submarinos durante 14 años, pero el gobierno británico no cedió a la extorsión. Rechazaron a Fulton que tuvo que volver a América con las manos vacías en 1806. En América se dedicó al diseño de buques de vapor y usó una pequeña ayuda del gobierno estadounidense para diseñar un gran submarino llamado MUTE, accionado por un motor de vapor y con una tripulación de 100 marineros. Fulton murió en 1815 y se abandonó el trabajo en el MUTE, un submarino adelantado a su tiempo en unos 50 años, que acabaría desecho y hundido.
- Brett McLaughlin, Cornelis Drebbel and the First Submarine (1997)
- Denis Papin, Nouvelle manière pour lever l'eau par la force du feu. Kassel, Jacob Estienne, 1707
- Aguilera y Elias. Buques de Guerra Españoles, 1885-1971. San Martín, 1972.
- History of submarines: www.submarine-history.com
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