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Laperouse
De Maui a Macao.


Maui - Alaska ~ Abril - Junio 1786.
Los franceses tenían copias de los mapas que mostraban las Islas Sándwich (actualmente Islas Hawaii), que James Cook visitó, si bien estos mostraban otras islas, aproximadamente en las mismas latitudes pero bastante más hacia el este. La información sobre esas islas procedía de cartas de navegación españolas. Durante dos siglos, los galeones españoles de Manila (famosos por realizar una vez al año una travesía hasta México, en la que iban cargados con todos los tesoros y bienes recaudados durante el año) habían empleado una ruta por el Pacífico Norte que les llevaba hasta México sin contratiempos, de ida y vuelta. Lapérouse buscaba esas islas que aparecían en aquellos mapas españoles y mientras navegaba por esa área, estaba convencido que las encontraría. Sin embargo, a medida que se hacía infructuosa la búsqueda, se convencía, cada vez más, de que las Islas Hawaii y esas islas, eran las mismas y que los españoles erraron en el cálculo de su longitud o bien que la registraron incorrectamente. Posiblemente, si esto fuera cierto, uno o más galeones españoles habrían visitado las Islas Hawaii antes que James Cook.

La más grande de las islas Hawaii fue avistada el 28 de mayo y su isla adyacente, Maui, la vieron por primera vez al día siguiente. Lapérouse decidió poner rumbo a Maui para explorarla navegando a través del canal Alenuihaha, que separaba ambas islas, a fin de llegar al punto suroeste de Maui. El recibimiento que tuvieron fue apoteósico y más de 150 canoas llenas de gente salieron a recibirle: aprovecharon la situación para cambiar fruta fresca y cerdos por regalos.

Vista de Bahía Lapérouse, en la isla de Maui, Hawaii.
Vista de Bahía Lapérouse, en la isla de Maui, Hawaii.

El día 30, Lapérouse desembarcó junto con parte de la tripulación en cuatro botes. Los franceses tomaron tierra en una pequeña villa donde fueron bien recibidos. Tras el recibimiento, dieron un breve paseo más allá del poblado y mientras paseaba, Lapérouse se percató de que no había tomado posesión de la isla en nombre de Francia, aunque también reflexionó y pensó en lo estúpido del tema, teniendo en cuenta la cantidad de población existente…

A mediodía, Lapérouse y su partida de hombres, regresaron a los buques. Cuando llegaron a bordo, las condiciones obligaron a que permanecieran durante un tiempo en Maui y cuando decidieron zarpar, a pesar de que las condiciones no eran idóneas, en lugar de hacerlo entre Maui y Lanai, que era lo que esperaban hacer, se vieron obligados a navegar a través del Canal Kealaikahiki, entre Lanai y Kahoolawe. A día de hoy, la pequeña bahía en la que ancló el francés se conoce con Bahía Lapérouse y un pequeño cartel indicativo cerca de la playa en Keoneoio recuerda la visita.

Habiendo rodeado Lanai, el Boussole y el Astrolabe continuaron su rumbo a lo largo de la costa sur de Molokai, atravesando el Canal Kawau, que separa Molokai de Oahu. La estancia en las Hawaii fueron realmente corta y desde luego indicaron con claridad el deseo de Lapérouse de alcanzar Alaska cuanto antes. Lo que no sabía el francés era que durante todo el viaje, desde que zarpara de Bretaña en mayo de 1785, estaba siendo seguido por dos buques de la Armada británica, el King George y el Queen Charlotte, al mando de Nathaniel Portlock. Y curiosamente los británicos y los franceses pasaron por la costa de Maui a unos kilómetros los unos de los otros si llegar a verse.

Los franceses dejaron el archipiélago hawaiano, rumbo norte, el 1 de junio de 1786. Las condiciones fueron empeorando a medida que avanzaban y el 9, a 34º N, encontraron un espeso banco de niebla. El 14, a 41º N, las temperaturas cayeron lo suficiente como para que Lapérose ordenara a su tripulación vestir ropa de invierno. Y tan solo una semana después empezaron a ver ballenas y pájaros, lo que indicaba la proximidad de tierra: el 23 de junio avistaron las nieves perpetuas de las montañas que bordean la costa sureste de Alaska.

Junio - Julio de 1786 / Alaska.
Las costas de Alaska eran conocidas gracias a las cartas que trazaron los primeros exploradores europeos. Los rusos habían enviado expediciones en dos buques al área en 1741 lideradas por Vitus Bering. Se separaron al encontrar un banco de niebla y el segundo buque, comandado por Chirikov, había alcanzado las costas de Alaska sólo para sufrir la pérdida de varios hombres en numerosos incidentes.

Bering, por su parte, había podido cartografiar en parte, la costa, pero falleció en las islas Komandor, cerca de la península de Kamchatka. Cuando el explorador británico James Cook, llegó a la zona en 1778, se guió por cartas rusas y españolas, estas últimas incompletas. Cook aportó considerable información a las cartas de navegación de las costas de Alaska, pero aún así estaban lejos de ser completas.
El 24 de junio el Monte San Elias se hizo claramente visible para la expedición de Lapérouse y ayudó a fijar su posición en la costa. Durante los siguientes días avanzaban y retrocedían a medida que la niebla se cerraba y se abría. Los buques se aproximaron a tierra y anclaron, permitiendo que pequeños botes se aproximaran a tierra para que se investigara, en la medida de lo posible, el interior.
Volvieron a zarpar lentamente, rumbo sureste, el 30 de junio, y se volvieron a realizar diferentes paradas para investigar, como por ejemplo en Dry Bay o Bering´s Bay.

Port des Francais o como se denomina actualmente, Lituya bay, en Alaska, donde el 3 de julio de 1786 ancló Lapérouse.
Port des Francais o como se denomina actualmente, Lituya bay, en Alaska, donde el 3 de julio de 1786 ancló Lapérouse.

Al día siguiente se localizó la estrecha entrada a una cala al este del Cabo Fairweather. Se envió en botes a investigar a De Pierrevert, del Boussole, y Flassan, del Astrolabe. Su informe favorable, determinó que Lapérouse decidiera acercarse con sus barcos, pero el primer intento fue fallido y no les quedó más remedio que pasar la noche fuera de la cala antes de que la marea les fuera favorable a la mañana siguiente. Incluso entonces el estrecho pasadizo que les permitía acceder a la cala le jugó una mala pasada y casi se van contra las rocas. Una vez en la cala, anclaron justo a la entrada, pero el lugar no era del todo del agrado de Lapérouse y envió a varios hombres a buscar un lugar mejor para anclar en aquella zona. Era el 3 de julio de 1786 y Lapérouse le llamó Port des Francais (actualmente Lituya Bay).

Hacia el 12, Lapérouse esta listo para zarpar. Bernizet había cartografiado la zona, pero aún faltaba más detalle para dar por finalizado el trabajo. Tres botes fueron arriados la mañana del 13 de julio para completar la tarea de cartografiar el lugar. D´Escures, uno de los oficiales del Boussole, iba al mando del bote arriado de éste y de la pequeña expedición. Lapérouse conocia el carácter muy temperamental del oficial y por ello llego a darle por escrito las instrucciones, en las que se remarcaba de forma contundente que no se debían adentrar más allá de “donde se vea romper el mar”. Al mando del bote arriado del Astrolabe se encontraba De Marchainville, mientras que Boutin iba a cargo del tercer bote.

Iniciaron su aventura a eso de las seis de la mañana y sobre las diez de la noche, Boutin regresó totalmente consternado. Desoyendo las instrucciones dadas, D´Escures se había aventurado demasiado cerca de la costa y su bote había chocado con las rocas. De Marchainville se había apresurado en rescatar a los ocupantes del bote siniestrado, pero su propio bote había volcado. En vista de las circunstancias y temiéndose correr la misma suerte, Boutin decidió regresar en busca de ayuda. Zarparon varias partidas de rescate y se encontraron los botes en tierra. Sin embargo, de los 21 ocupantes de los dos botes siniestrados nunca se hallaron los restos de sus ocupantes.

Este hecho conmocionó a todos los hombres de la expedición. Permanecieron en el lugar durante dos semanas, esperando encontrar supervivientes o al menos sus restos. Además se tuvo que reorganizar a las tripulaciones. Se hubo de revisar los planes de las siguientes etapas de la expedición. Y para rendir homenaje a los fallecidos, se erigió una placa conmemorativa en la que se nombraba a todos los desaparecidos. El único aspecto positivo de todo ello fue que el trabajo por el que perdieron la vida fue excelente. Así, el 30 de julio, los dos buques zarparon de Port des Francais.

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Bibliografía.



- Jean François de Lapérouse, Voyage autour du monde sur l’Astrolabe et la Boussole, La Découverte, Paris, 2001.
- Peter Dillon y Alain Conan, A la recherche de Lapérouse. Voyages dans les mers du sud’’, Éditions Pôles d’images (17 mars 2005).
- François Bellec,
La généreuse et tragique expédition, Rennes : Ouest-France, 1985.
- John Dunmore, French explorers in the Pacific. Volume 1: The Eighteenth Century, Oxford: Oxford University Press, 1965.
- J.V. Davidson, Peter Dillon of Vanikoro: Chevalier of the South Seas, O.H.K. Spate. Melbourne: Oxford University Press, 1975.
- Jules Dumont d´Urville, An Account in two volumes of Two Voyages to the South Seas, Melbourne University Press, 1987.

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