| Anatomía de los faros: iluminación. |
La linterna es el cerramiento acristalado que protege la luz del faro y está situada en la parte superior de la torre. Según sus dimensiones pueden ser visitables o no.
Una linterna visitable dispone de un amplio espacio entre la óptica y los montantes para permitir a una persona realizar con comodidad labores de limpieza y mantenimiento. Suelen estar dotadas de ópticas giratorias.
En las linternas no visitables el espacio es muy reducido y suelen estar dotadas de ópticas de horizonte.
Además de las linternas habituales en faros de navegación marítima, en algunos faros se construyen linternas aeromarítimas, donde la cúpula es de cristal para que la luz salga también por ella, y pueda ser utilizado por la navegación aérea. .
| |
 |
Linterna del Faro de Sa Mola, Formentera |
Instalaciones que aloja la linterna
La linterna aloja la instalación luminosa, que está constituida por la óptica y la fuente de luz. Las ópticas fueron simples reflectores o catóptrios hasta bien entrado el siglo XIX.
Cuando la linterna es visitable ésta constituye la parte diáfana de la "cámara de iluminación", que se comunica mediante una escalerilla con la "cámara de servicio", situada inmediatamente debajo.
Los aparatos catóptricos podían tener muchos elementos fijos para dar una luz fija o podían tener elementos giratorios para producir destellos, pero las piezas siempre eran muy grandes. Por ello empezó a tratarse de fabricar lentes compuestas de piezas pequeñas y más manejables.
Fue Agustín Fresnel quién construyó lentes escalonadas formadas por elementos catadióptricos o elementos dióptricos, que constituyeron una revolución en el mundo de los faros.
Se constituyeron seis órdenes de faros de acuerdo con su tamaño, que estaba en relación directa con la distancia focal de las lentes o diámetro interior de las mismas. Estos diámetros variaban entre 30cm para los de sexto orden, hasta 84cm para los de primer orden. Cuando la instalación luminosa es una óptica de horizonte, fija, un destellador produce la apariencia deseada.
Óptica
Los sistemas ópticos tienen por objeto que la luz producida por una determinada fuente se amplifique para que sea visible desde largas distancias. De los primitivos reflectores a los perfiles de Fresnel hubo un largo camino.
Cuando por encima y por debajo del perfil de Fresnel se empezaron a colocar prismas de reflexión total, la luz producida por la fuente en todas direcciones podía aprovecharse aún más al reforzarse así el haz principal.
Una óptica es un conjunto de elementos reflectantes y refringentes (lentes, prismas y anillos) por medio de los cuales los rayos emitidos por una fuente de luz se desvían en la dirección deseada.
Dentro de las ópticas podemos considerar dos tipos : las de horizonte y las giratorias.
Si el sistema óptico se basa en la reflexión, constituye un CATOPTRIO. Son espejos parabólicos (lámparas de tipo coche o locomotora) que producen un haz reflejado de rayos paralelos, es decir un haz unidireccional, o bien espejos elíptico‑parabólicos en que los haces reflejados sólo son paralelos en determinadas direcciones.
Si el sistema óptico se basa en una doble refracción, constituye un DIOPTRIO.
Si a través del prisma se producen dos refracciones y una reflexión total, constituye un CATADIOPTRIO. Cuando una óptica está formada solamente por anillos dióptricos se llama ÓPTICA DE TAMBOR.
Las ópticas de horizonte concentran los rayos procedentes de una fuente luminosa situada en su foco, de forma que los rayos emergentes forman un haz plano, de mayor intensidad luminosa en el plano focal. Están formadas por un anillo central de sección lenticular y una serie de anillos de sección prismática por encima y por debajo de él. Los ejes de revolución del anillo central y de los demás coinciden en la misma vertical. Se emplean para conseguir apariencias de luz fija o de ocultaciones, o bien para cualquier otra apariencia que se quiera conseguir por apagado y encendido de la fuente de luz.
Las ópticas giratorias están formadas por varios paneles ópticos convenientemente agrupados, de forma que sus focos coincidan en un punto que es el foco de la óptica, y que sus ejes ópticos se encuentren en el plano horizontal que pasa por el foco o plano focal. Estas ópticas concentran los rayos de la fuente de luz colocada en el plano focal, dando lugar a una serie de haces direccionales, uno por cada panel óptico, siendo la intensidad en el eje de cada haz mayor que la que se consigue en el plano focal de una óptica de horizonte de análogas dimensiones. Dentro de las ópticas giratorias se incluyen las formadas por paneles compuestos de una o varias lámparas de haz sellado, o por uno o varios reflectores parabólicos con su correspondiente lámpara.
Cada lámpara o cada reflector forma su propio haz direccional pero, a cierta distancia del panel, todos los haces producidos por las lámparas que lo integran se mezclan formando uno sólo cuya intensidad luminosa en el eje es la suma de las parciales de cada elemento, es decir de cada reflector integrante del panel.
Se emplean cuando se quieren conseguir apariencias de destellos con una fuente de luz que no permite intermitencias de encendido y apagado (petróleo, lámparas de halógenos), o bien para cualquier fuente de luz cuando se necesitan intensidades luminosas muy elevadas que no pueden conseguirse con ópticas de horizonte.
- Miguel Ángel Sánchez Terry, Los Faros Españoles: Historia y evolución , 1991.
- Puertos del Estado, Guía multimedia de los faros españoles.
- Miguel Ángel Sánchez Terry, Las ayudas a la navegación en España a través de la historia, 2003.
- Eduardo Sanz, Faros Españoles, 1980.
|