Una de las manchas más frecuentes es la mancha de vino, no solo entre los aficionados, sino también entre los acompañantes de la mesa, que sin comerlo ni beberlo (y nunca mejor dicho), se ven con una mancha en la ropa, ¿quién no ha tenido en alguna ocasión una mancha de vino sin haberlo probado?
A continuación te proponemos una serie de consejos que pueden serte útiles para deshacerte de estas molestas manchas:
Las manchas de vino sobre las alfombras y moquetas deben limpiarse de la siguiente manera: si la mancha es reciente absorbe la mancha con un trapo seco y si es vieja frota la mancha con una esponja humedecida en agua. A continuación, impregna la zona con sifón, espera unos minutos y seca con un paño limpio.
Si la prenda es blanca la mancha desaparecerá si la frotas con leche muy caliente y la dejas reposar, después lávala normalmente. Aunque parezca increíble se eliminan con vino blanco. Es bastante fácil disponer de vino blanco y a falta de otras soluciones disuelve la mancha de tinto no dejando apenas rastro del incidente.
Existe también un preparado que puedes hacer en casa mezclando por cada 5 partes de agua 1 de agua oxigenada y 4 de amoniaco. Deja la prenda en remojo y luego lávala normalmente.
Otro remedio igualmente eficaz si la prenda es de color es sumergir la prenda en agua fría con unas gotas de amoniaco.
Si estás fuera de casa pide que te traigan sifón y sal fina de mesa, rocía la mancha con un poco de sifón y cúbrela con la sal.
Si el tejido es de algodón o de hilo sumerge la prenda en agua donde se hayan hervido judías blancas sin sal. Este último es muy “gastronómico” como podemos apreciar. |