Volver a la página principal  
 
 
Reportajes publicados
Los honderos baleares
La Copa América
Ibiza, la ciudad amurallada
Historia de la piratería
 
Capítulos de este reportaje
- La vida de un Rey
- La expansión mediterránea del Reino de Aragón: Baleares y Valencia
- Conflictos internos y relaciones externas. El ocaso de un Rey
- La conquista de Mallorca. Desembarco, primeras batallas y asedio
- La conquista de Mallorca. Toma de la ciudad
- La conquista de Mallorca. La toma del resto de la isla
- La Mallorca musulmana y la visión de los vencidos
- La Mallorca musulmana y la visión de los vencidos (II)
- La meteorología marítima durante la expedición de conquista (II)
- La lucha por el trono y el Islam como resorte para alcanzar la gloria -

La infancia de Jaime I fue muy difícil, porque su padre abandonó a la reina María y también al propio Jaime, envuelto en la vorágine de las guerras en el Midi francés, donde Pedro II halló la muerte en la batalla de Muret (1213), quedando el infante en manos de su enemigo Simón de Montfort, a cuya hija había sido prometido. Ese año falleció la reina María en Roma. Fueron años difíciles, pues ya de niño Jaime sufrió un atentado en la cuna. Su reinado se inició con una minoría bajo la protección especial del Papa Inocencio III, que hizo que en 1214 Simón de Montfort devolviera al rey-niño, permaneciendo desde 1215 en Monzón, confiado a la orden del Temple, según las disposiciones de la reina María. Un consejo de regencia, integrado por aragoneses y catalanes y presidido por el conde Sancho Raimúndez, hijo de Ramón Berenguer IV y tío abuelo de Jaime, gestionaba los asuntos públicos durante esos primeros años.

Honorio III en un fresco pintado por Giotto. El Papa trató de evitar que el joven monarca aragonés continuara en el poder.
Honorio III en un fresco pintado por Giotto. El Papa trató de evitar que el joven monarca aragonés continuara en el poder.

Seria amenaza para el joven monarca fue el nuevo Papa Honorio III, sucesor de Inocencio, defensor de Simón de Monfort, que replicó los intentos de los aragoneses de vengar la muerte del rey Pedro. Esta situación fue aprovechada por el abad de Montearagón Fernando, tío del rey, para oponerse al regente don Sancho y obligar a la reunión de la curia real en Monzón en 1218, concluyendo la regencia del conde por la presión del bando contrario en el que figuraban los nobles aragoneses Jimeno Cornel, Pedro de Ahones y Blasco de Maza, que luego participaron activamente en los enfrentamientos de la nobleza y la monarquía.
En 1219 inició su andadura un nuevo consejo encabezado por el arzobispo de Tarragona, periodo que se puede considerar finalizado con la boda de Jaime con Leonor de Castilla, hija de Alfonso VIII, cuando apenas tenía 13 años, en 1221. Ese año se celebraron Cortes en Daroca, a las que asistieron para prestar homenaje al rey el conde de Urgell y el vizconde de Cabrera. La pugna nobleza-monarquía se recrudeció durante los primeros años del monarca, alternando las estériles luchas nobiliarias, la bancarrota financiera heredada de su padre, los problemas derivados de la sucesión en el condado de Urgell y el enfrentamiento con los Montcada y los Cabrera, y la rebelión de los ricos-hombres aragoneses tras la muerte de Pedro de Ahones en 1226.

La habilidad de Jaime I le permitió crear márgenes de actuación relativamente holgados, utilizando para ello la empresa reconquistadora contra el Islam. Se trataba de un proceso mucho más amplio, inscrito en el marco global de la política de los reinos cristianos peninsulares. A partir de 1212 y a raíz de la batalla de las Navas de Tolosa se produjo el hundimiento y la fragmentación del poder almohade en al-Andalus, que propició en las décadas siguientes el avance de las fronteras de los reinos cristianos hacia el sur, y así, mientras Portugal llegaba al Algarve en 1249, Fernando III de Castilla conquistaba Sevilla (1248) y Jaime I el castillo y villa de Biar (1245), dando por finalizada la conquista de las tierras valencianas.

Al por qué de estas campañas, la historiografía ha dado muy variadas explicaciones, y si el hispanista francés Pierre Guichard la ve como el resultado de la superioridad militar de los cristianos, en el marco del choque entre una sociedad cristiana feudalizada y una sociedad islámica tributaria, incapaz de generar un poder político y militar fuerte, capaz de resistir una ofensiva exterior, otros autores insisten en la importancia que la guerra, la conquista de nuevas tierras, tiene para la clase feudal dominante, los nobles, como medio de incrementar su patrimonio y rentas, lo que en este caso se haría a costa de los andalusíes, fragmentados políticamente y débiles militarmente, en tanto que para R. I. Burns lo fundamental sería el espíritu de cruzada que impregnaría a los cristianos, tesis hoy poco compartida. No olvidemos que desde 1228 el rey propiciaba un programa para reafirmar su poder, para recuperar el prestigio y la autoridad de la Corona, que su padre había arruinado, y para ello propuso una empresa militar colectiva que beneficiara a todos, con el rey como motor y como cabeza suprema de este proyecto.

Batalla de las Navas de Tolosa (óleo de F.P. Van Halen, S.XIX, Palacio del Senado, Madrid). Con la victoria cristiana se inició el declive del Islam en la Península Ibérica.
Batalla de las Navas de Tolosa (óleo de F.P. Van Halen, S.XIX, Palacio del Senado, Madrid). Con la victoria cristiana se inició el declive del Islam en la Península Ibérica.

En las Cortes de Tortosa de 1225 se proclamó la necesidad de emprender la reconquista contra el Islam, que se inició con el fracaso del sitio sobre Peñíscola, al no contar con la colaboración de los caballeros aragoneses. Pero no por ello cejó en su empeño de ir contra Valencia y en 1226 planeó una nueva expedición, partiendo de Teruel, que no llegó a realizarse por el fracaso de la convocatoria, aunque el rey de Aragón obtuvo de Zayd Abu Zayd el pago de un quinto de sus rentas de Valencia y Murcia a cambio de la paz. El viejo sistema de las parias seguía teniendo plena vigencia. La violación de la paz por su vasallo Pedro de Ahones se saldó con su muerte y una guerra civil en Aragón. La fidelidad y ayuda del noble Blasco de Alagón fue compensada por Jaime I en 1226 con la concesión de todos los lugares y castillos que pudiera conquistar en territorio musulmán valenciano, hecho que años después tendría importantes consecuencias. En 1227, la intervención papal a través del arzobispo de Tortosa permitió firmar la Concordia de Alcalá, que procuraba una paz entre el rey y sus aliados, por un lado, y las facciones de los barones por otro, lo que dejó la puerta abierta a las grandes empresas conquistadores de Jaime I. En el condado de Urgel el rey de Aragón restableció en su condado a Aurembiaix de Urgel, bastando una campaña para apoderarse de sus territorios, que ella traspasó a Jaime I. Este, a su vez, se los devolvió en feudo.

Por entonces se produjo la descomposición política del Sharq al-Andalus y en 1228 Ibn Hud se proclamó emir de los musulmanes en Murcia, siendo reconocido por los arraeces de Alzira, Xàtiva y Denia, territorios que perdió Zayd Abu Zayd, cuyo dominio llegaba hasta el Júcar. La sublevación de Zayyan de Onda llevó a la guerra civil entre ambos, ocupando Zayyan Valencia y refugiándose Zayd en Segorbe y pidiendo la ayuda de Pedro Fernández de Azagra, a cambio de la cual entregó Bejís (1229) y quizá la cuenca del alto Turia. Zayt busca la ayuda de Jaime I y el 20 de abril de 1229 firmó en Calatayud un acuerdo por el que se declaró vasallo del rey de Aragón, le ofreció la cuarta parte de las rentas del territorio perdido y la donación de Peñíscola, Morella, Alpuente, Culla y Segorbe, a cambio de ayuda militar y la entrega de los castillos de Ademuz y Castielfabib.

1
2
3 4 5 6 7 8 9 10 11



Bibliografía consultada
- Belenguer Cebriá, E., Jaume I a través de la Història. València, Tres i Quatre, 1984.
- Guinot, E. Els fundadors del regne de València, Valencia, 1999.
- Salrach, J.M.ª Història dels Països Catalans dels orígens a 1714, vol. 1, Barcelona, 1981.
- Sesma, J.A. La Corona de Aragón. Una aproximación histórica, Zaragoza, 2000.
- Soldevila, F. Les Quatre Grans Cròniques. Jaume I, Declot, Muntaner i Pere III, Barcelona, Selecta, 1971..
- Amari, M. Liber Maiolichinus de gestis Pisanorum Illustribus subitulado Poema della guerra balearica secondo il Cod. pisano Roncioni aggiuntevi alcune notizie lasciate, Ed. Carlo Calisse. Roma, Instituto Storico Italiano, 1904.
- Campaner, Alvaro. Bosquejo de la dominación islamita en las Islas Baleares, Ed. Miquel Font, Palma de Mallorca 1987.
- Riera Frau, Magdalena. Evolució urbana i topografia de Madina Mayurqa, Ajuntament de Palma, 1993.
- Cateura Bennásser, P. El regne esvaït: desenvolupament econòmic, subordinació política, expansió fiscal (Mallorca, 1300-1335), Ed. El Tall del Temps. Palma de Mallorca, 1998.
- Jehel, G. Les génois en Méditerranée occidentale (fin XI- début XIV. Ebauche d' une stratégie pour un empire,  Amiens, Université de Picardie, 1993.

- Ibn al Kardabus. Historia de Al Andalus, Ed. Akal. Madrid, 1986.

- Ibn Jaldún. Historia de los bereberes (Kitab al Ibar), Ed. Bulaq, 1967.

- López Pérez, M. D. La Corona de Aragón y el Magreb en el siglo XIV (1331-1410), C.S.I.C. Barcelona, 1995.

- Riera Melis, A. El reino de Mallorca y el municipio de Barcelona (1298-1311). Las relaciones durante la segunda fase del reinado de Jaime II de Mallorca, C.S.I.C. Madrid-Barcelona, 1986.

- Santamaría Arández, A. El reino de Mallorca (1276-1343). Historia general de España y América. Tomo 4. Madrid, 1984.

- Santamaría Arández, A. El reino de Mallorca (1276-1343). Historia general de España y América. Tomo 4. Madrid, 1984.

- Ribas de Pina, Miquel. La conquista de Mallorca pel Rei en Jaume I. Estudi técnic militar. Biblioteca ‘Les Illes d'Or'. Palma, 1934.
- Crónica o Llibre dels feits. Rey Jaume I, Edicions 62, Barcelona 1988.

- Cróniques de Ramón Muntaner y de Pere Marsili, Ed. Soldevila.

- Crónica de Bernat Desclot o Llibre del Rei en Pere. Ed. Soldevila, Barcelona 1983.

© Amarre
 



Amarre baleares s.l. CIF B57383895 INSCRITA EN EL REGISTRO MERCANTIL DE PALMA DE MALLORCA - TOMO: 2177 LIBRO: 0 FOLIO: 170 HOJA: PM 52895