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- Del s.XVII hasta nuestros días -
Tras la Guerra de Sucesión española, el vencedor Felipe de Anjou, que reinó como Felipe V, tomó represalias con aquellos territorios que habían apoyado a su enemigo en la lucha por el trono, el archiduque Carlos de Austria; entre estos territorios se encontraba el Reino de Mallorca, del cual formaban parte las islas Pitiusas. El Decreto de Nueva Planta (1715) disolvió las tradicionales formas de gobierno ibicencas, y más tarde la Corona se apropiaba de la titularidad y renta de las Salinas.
Ya en la primera mitad del XIX, se llevaron a cabo los últimos coletazos de los corsos ibicencos y además se presenciaron las marchas de campesinos armados sobre Vila, en protesta por las imposiciones de tributos abusivos.
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Cañón situado en el baluarte de Sant Jordi |
Durante la Guerra de la Independencia, algún contingente de soldados napoleónicos se refugió en la isla; pero de Francia llegaron también las ideas liberales, que dividieron a los habitantes de la capital entre mussons (la mayor parte de los vecinos de la ciudad alta, los conservadores) y banyaculs (los pobladores de la Marina, de ideología progresista).
Hacia la mitad del S.XIX, Ibiza empezó a beneficiarse de los capitales procedentes del comercio con Cuba, al establecerse los primeros servicios regulares con la Península. La fama de Cuba atrajo a numerosos ibicencos hacia las Antillas, huyendo de una nueva crisis agrícola que sumía a una población dedicada exclusivamente al cultivo en la miseria. Fue en esta época cuando nació en Ibiza el General Vara de Rey, que después de su estancia en Filipinas y su participación en diversas rebeliones, se presentó voluntario para acudir a la guerra de Cuba.
Allí es donde perderá su vida, pero su valentía se recordará por haber logrado hacer frente a las tropas de EEUU, cuyo número era mucho mayor que el de las tropas españolas. A él se le ha dedicado una de las calles más importantes de Ibiza.
En el primer tercio del S.XX, Ibiza continúa aletargada en su tradición agraria, con apenas ningún cambio, ni social, ni económico, ni político, pues siguen los enfrentamientos entre conservadores y progresistas (ahora divididos ya entre republicanos y socialistas).
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Monumento al General Vara de Rey en el paseo que lleva su nombre. |
En 1930, surgen los primeros hoteles en la isla, que empieza a perfilarse como destino vacacional para un selecto turismo europeo. Pero estalla la Guerra Civil y lo que había empezado a desarrollarse se detiene, para continuar en la década de los 50. Pero no sólo se convierte en destino turístico para nórdicos y demás europeos, sino que se convierte en la cuna del movimiento hippy europeo y testigo directo de la aparición de la moda ibicenca, la moda Adlib (ad libitum, al límite). Con la llegada del turismo, Ibiza retoma la prosperidad de la que siempre había hecho gala desde sus comienzos en la historia.
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