Cabrera - Porto Colom - Fornells (IV).
28 a 30 de Abril 2006
Mucho se ha escrito sobre el tema y a pesar de ello un velo de misterio sigue cubriendo cuanto tiene que ver con estas culturas. Todo parece indicar que este movimiento, esta nueva técnica constructiva, llegó desde fuera y estaría en relación con una ola de migraciones que desde Oriente Medio se expande y recorre el Mediterráneo, en sucesivas oleadas.
En diferentes islas, desde las más lejanas Chipre y Creta, pasando por Malta y Sicilia, y hasta las más cercanas Cerdeña y Córcega, esta cultura, caracterizada por la técnica constructiva megalítica o ciclópea, otra referencia a hombres gigantes, se desarrolla con mayor o menor intensidad, con diferentes variantes y tipos, pero desde luego conservando muchas características comunes. |
El nombre que recibe esta cultura en nuestras islas, talayótica, deriva de uno de los tipos más representativo y también más visible, impactante, de construcción, los Talayots. Torres o atalayas de piedra, de forma circular o troncocónica, la tipología es variada, ero siempre con la constante de utilizar grandes bloques de piedra que e confieren un aspecto macizo y rotundo. Su función principal parece o puede haber sido la de torre de vigía y de comunicación, aunque también seguramente han jugado un rol defensivo y de control de territorio, torre de defensa, y de habitación. En muchos casos la parte superior, hoy destruidas y de las que no conservamos ejemplos, era probablemente la que cumplía o respondía mejor a la función de habitación y en este caso estaría reservada para el jefe del clan.
Tenemos numerosos ejemplos de Talayots integrados en un conjunto “urbanístico” constituido por lo general de casas de piedra circulares envueltas por una muralla ciclópea, de carácter evidentemente defensivo. Dicha muralla puede haber sido construida en época diferente de las primeras construcciones y ello nos llevaría a imaginar periodos de lucha, de inestabilidad y de cambio, propiciados sin duda por la llegada de nuevos pueblos invasores.
En numerosas ocasiones, como ocurre en el poblado de Trepucó, junto al talayot y las cabañas de piedra se levanta una Taula, llamada así por la semejanza con una gigantesca mesa, aunque con un solo pie, una gran pilastra vertical que sostiene un majestuoso dintel, y que guarda un cierto aire de familia con los dólmenes de otras culturas megalíticas de la Europa continental.
Su función probablemente fuera religiosa, como altares o lugar de culto, de adoración, y solían estar ligados con otros elementos constructivos, rodeados por un circulo, también de grandes piedras. Por ello se ha especulado, por la posición/ubicación central de la taula, en si la piedra horizontal y la base que la sostiene no formarían la base, los restos, de una cúpula que cubriría todo este espacio circular, sala de culto o de ceremonias. O quizás también lugar de reuniones para los habitantes del poblado.
El de Trepucó constituye un ejemplo estupendo de este tipo de asentamientos y por su ubicación, cerca de Mahon y por su extensión, mas de 5.000 metros cuadrados, debía de ser uno de los núcleos de población importantes de la isla dominando una área amplia del sureste de la isla, donde se localizan otros poblados de menor entidad como los de Trebalújer, Binissafullet y Biniparratx. Aunque el poblado data de 1500 A.C., su época de máximo esplendor vendría a coincidir con el 1300/1200 A.C., curiosamente las fechas que se barajan para la caída de Troya y el regreso de los “nostoi”, de los héroes que participaron en el mítico asedio, y entre ellos la Odisea, la larga vuelta de Ulises y sus increíbles navegaciones. Volveremos más adelante con otros detalles de esta historia y con otras jugosas coincidencias…
Otras de las construcciones más fascinantes de la cultura megalítica menorquina son las Navetas, impresionantes monumentos funerarios, osarios de piedra, con la forma de una nave invertida. Nadie sabe a ciencia cierta el significado de estas Navetas. Algunos dicen que indica el origen exterior, extranjero, de los que legaron aquí por vía marítima, en barcos y que a lo mejor, al enterrarlos en esta nave invertida era para que les fuese bien en su viaje al más allá, en la vuelta a casa.
Desde luego ya no se pone en duda que hay una relación más que evidente entre los Talayots menorquines y mallorquines y los Nuraghes de Cerdeña, y también con la cultura Torreada de Córcega, la pregunta es si fue un mismo pueblo quien expandió dicha técnica constructiva por las islas del Mediterráneo Occidental , y como lo hizo. ¿Guarda alguna relación este hecho con los misteriosos “pueblos del mar”?, aquellos Shardana, Peleshet o Phelets, Thursas, Akwashas, que llegaron a invadir y a tener en jaque al Egipto de los grandes faraones… Tenemos mucho por contar y descubrir.
Nuestra particular ruta de las islas “tras la estela de Ulises” nos llevara a cuestionar algunos hechos que hasta ahora parecían indiscutibles. En Cerdeña encontraremos la respuesta a muchas de estas preguntas, embárquense y naveguen con nosotros hasta esa fascinante e inmensa isla, solo a 200 millas y un mundo de enigmas por descubrir.
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